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¿El manejo correcto de la homosexualidad? Declaraciones del Apóstol Mayor

El Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider se ha expresado repetitivamente en los últimos meses sobre la homosexualidad. El Arco Iris Nuevoapostólico reconoce muchas declaraciones como positivas, pero evalúa algunos argumentos centrales como problemáticos.

Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider (c) NAKI

En marzo de 2015, el Apóstol Mayor ha contestado preguntas de la juventud en Cambridge (Canadá). Entre otros temas habló durante 20 minutos sobre la homosexualidad. En la entrevista repitió los argumentos claves que ha presentado hace un año en una mesa redonda en la Jornada de la Iglesia Internacional en Múnich, Alemania.

Puntos positivos: A favor de la aceptación y contra una interpretación fundamentalista de la Biblia

 

En un principio estamos muy contentos que el Apóstol Mayor insta a los jóvenes a no emitir un juicio sobre la homosexualidad y aceptar gays y lesbianas como hermanos, a no juzgar y a tratar a todos con el amor al prójimo. Comenta que años atrás, cuando aún era un Siervo de Distrito, tuvo contacto con unos jóvenes hermanos homosexuales. Por desgracia, la presión y el propio cuestionamiento habían sido tan grandes que luego se suicidaron. Esto le lleva a la afirmación central a promover la aceptación en las comunidades y no juzgar. Estamos muy contentos con estas afirmaciones y queremos trabajar en ello junto con la dirección de la iglesia para lograr esa meta.

 

Además, el Apóstol advierte en su discurso ante la interpretación fundamentalista de la Biblia. Dejó claro que no se deben escoger versículos individuales, fuera de contexto de la Biblia, para probar ciertos puntos de vista. Según el Apóstol Mayor no se deben tomar algunas frases que son favorables para uno mismo e ignorar otras que no son convenientes. Él deja muy claro que en Levítico no solamente se prohíbe que "un hombre se acueste con varón como con mujer", sino también el consumo de carne de cerdo y sangre. Es similar con Pablo, que no solamente critica ciertas prácticas sexuales, sino también el alcoholismo y la codicia. Así, el Apóstol Mayor cuestiona a aquellos que dan mucha importancia a la prohibición de la homosexualidad, pero con seguridad practican otras cosas que también son prohibidas en la Biblia. Por último, señala que tradicionalmente los (supuestos) pecados que se relacionan con la sexualidad, fueron vistos como más graves que, por ejemplo, cuestiones de propiedad. Esta distinción entre el pecado "liviano" y "pesado" no tiene sustento. El Apóstol Mayor insta a los jóvenes para formar una propia opinión.

 

Concordamos con este enfoque de la Biblia. Sin embargo, opinamos que algunas afirmaciones detalladas del Apóstol Mayor son en parte cuestionables.

 

 

Punto Problemático: La homosexualidad no es buena

 

El Apóstol Mayor hace en su discurso algunas declaraciones irritantes. Él sostiene que la homosexualidad no es buena desde el punto de vista de la Iglesia y que está satisfecho con la postura actual. (Postura Oficial de la INA 2005: De acuerdo con los fundamentos bíblicos y con la tradición cristiana, la Iglesia Nueva Apostólica no aprueba la homosexualidad practicada.) Dice que la Iglesia no puede considerar oficialmente la homosexualidad como positiva porque la Iglesia solamente promueve los matrimonios entre un hombre y una mujer. Para nosotros este argumento no es nada convincente.

¿Por qué la Iglesia no puede aceptar a los hermanos y hermanas homosexuales sin condiciones, incluso si promueve el matrimonio tradicional? ¿Cuál es la necesidad de un juicio de valor? ¿Acaso esto no se contradice con su llamamiento inicial que uno debe aceptar a los hermanos como son?

El Apóstol Mayor dice: "Consideramos que la homosexualidad no es buena. La manera normal es cuando hay un hombre y una mujer, casarse y tener hijos. Esa es la norma.”

Considerar como normal a ciertas orientaciones sexuales y estilos de vida, y así tildar automáticamente a otros como "anormal ", no conduce a una comunidad en la que todos se valoran por igual. El objetivo de la inclusión es simplemente no hacer diferencias y reconocer que justamente la diversidad es lo "normal".

 

Por último, el Apóstol Mayor trata los pasajes de la Biblia que son citados comúnmente como evidencia de una evaluación negativa de la homosexualidad. El Apóstol Mayor da a los jóvenes la impresión de que la Biblia realmente hace declaraciones sobre la homosexualidad y la valora negativamente. Por desgracia, el Apóstol Mayor ignora la investigación científica de la Biblia. Es un estado reconocido de la investigación teológica que la Biblia solamente juzga ciertas prácticas sexuales que deben ser consideradas en el respectivo contexto histórico y cultural. Ninguno de esos tantas veces citados textos trata del concepto de la homosexualidad como la conocemos hoy en día: a saber, que las personas se sienten atraídas en sus corazones por el mismo sexo, que buscan relaciones afectivas asumiendo responsabilidad por el otro, llevando relaciones a largo plazo y apoyarse mutuamente - es decir, igual que los heterosexuales. Esto no se conocía ni se imaginaba en la época que la Biblia fue escrita. La teología moderna también sostiene que las declaraciones de Pablo hacen referencia a las prácticas pederastas de los griegos, de los cuales el Apóstol quiere marginarse, igual que el cambio de roles del hombre y de la mujer -, así como, entre otros, el pelo largo en los hombres – lo cual Pablo considera "no natural". Las observaciones del Apóstol Mayor en relación a las citas bíblicas, por lo tanto, transmiten una imagen distorsionada a los auditores.

 

Punto Problemático: La homosexualidad puede ser eventualmente un pecado

 

El Apóstol Mayor discutió ampliamente la cuestión de si la homosexualidad es un pecado o no, y dice que él no quiere evaluar eso. Esto también se ha debatido detenidamente en la Jornada de la Iglesia Internacional. El problema es que, en vigor hasta el día de hoy la postura oficial sobre la homosexualidad del 2005 no dice que la homosexualidad es un pecado.

En nuestras conversaciones con los líderes de la Iglesia nos confirmaron que eso justamente fue la intención, no hablar más de pecado en relación con la homosexualidad. Más bien, la Iglesia considera desde 2005 la práctica de la homosexualidad "solamente" como "no buena" (En la traducción oficial al español dice: “la Iglesia no aprueba…”). Si el Apóstol Mayor ahora plantea nuevamente la cuestión del pecado y al final deja la respuesta abierta, esto hace girar la rueda del desarrollo hacía atrás en más de diez años. Estamos decepcionados de que el Apóstol Mayor comienza aquí una discusión que hemos creído ya resuelta.

Por último, también habla sobre el hecho de que él no podía o no quería juzgar, si los homosexuales son culpables ante Dios. Esto correspondía sólo a la voluntad de Dios, no a un hombre. Pero ¿esa incertidumbre ayuda en algo a los hermanos gays y lesbianas? La aceptación de los homosexuales por el Apóstol y de los demás hermanos en la fe es reconfortante, pero comparativamente de poca ayuda cuando no se puede estar seguro en última instancia, si gays y lesbianas cargan una culpa ante los ojos de Dios.

 

No hay un camino de aceptación e inclusión sostenible

 

Consideramos las observaciones hechas por el Apóstol Mayor en Cambridge cuestionables y parcialmente hirientes. Parece que el Apóstol Mayor quiere enfrentar el hecho de que la evaluación de la homosexualidad sea tan diversa y controvertida a nivel mundial, con una postura muy poco clara. Él deja abierto si la homosexualidad es un pecado o no, pero llama a la comprensión y caridad por parte de los hermanos y hermanas en la fe. Aplaudimos este llamado, sin embargo, no puede haber un camino hacia la aceptación e inclusión sostenible cuando la homosexualidad es clasificada como un potencial pecado y considerada una forma de vida no "normal". También nos decepciona que el Apóstol Schneider no intenta ningún cambio en la postura oficial actual. Hemos dejado muy en claro en muchas conversaciones con la dirección de la Iglesia cuan problemática es esa postura para nosotros. Que el Apóstol Mayor considere esa postura como buena e irrefutable, es incomprensible para nosotros.

Por otra parte nos irrita la forma de hablar de algunos puntos durante la entrevista. Cuando habla acerca de oraciones de bendición para las parejas homosexuales, dice en tono de broma: "No oramos para que la pareja tenga hijos - porque eso no es posible". Consideramos esa broma como inapropiada. Si se trataría de una pareja (heterosexual) estéril, ¿también hablaría así? Además, muchas parejas homosexuales desean tener hijos y ya hay familias homosexuales con hijos.

 

El Apóstol Mayor dice al final, que está cansado del tema. Esto no sólo demuestra una cierta indiferencia, también da la impresión como si ya todo está dicho. Dada la complejidad del tema y las cuestiones pendientes, esto es cuestionable. Esperamos que el Apóstol Mayor no se detenga con estas declaraciones, sino siga trabajando para una inclusión verdadera de hermanos y hermanas homosexuales de la Iglesia Nueva Apostólica como miembros iguales y valorados.

 

Ver entrevista con el Apóstol Mayor (en inglés)

Próximo Encuentro:

Sábado, 22 de abril 2017, a las 17.00h en la Iglesia Constitución (Pasco 735 Ciudad de Buenos Aires).

Puedes solicitar más información a arcoinfo@yahoo.com

NUEVO:

La Biblia y la homosexualidad: El discurso de Matthew Vines

En los medios:

Septiembre 2012: Página web de la INA de los Estados Unidos publica artículo sobre diversidad sexual y Arco Iris (en inglés)

Junio 2012: Revista de la Juventud Nuevoapostólica JNA publica entrevista con Arco Iris

Nuestra Familia Noviembre 2011: AD Kolb se reune con Arco Iris

 

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